Hacer tu propia foto para el fondo de pantalla

Ilustración de un paisaje

Ver cada día en la pantalla del móvil una imagen que has hecho tú mismo tiene algo especial. Puede ser un atardecer, un rincón del jardín, una flor, el mar o un paisaje de un viaje. Elegir una foto ajena es fácil, pero una propia recuerda un momento y un lugar que te importan. Con algunas ideas, tu imagen quedará bonita y, sobre todo, práctica.

Lo primero es pensar en la forma de la pantalla. El fondo del móvil es alto y estrecho, así que conviene sacar la foto en vertical. Además, sobre la imagen aparecerán el reloj, la fecha, las notificaciones y los iconos de las aplicaciones. Por eso, deja libre la parte superior, donde suele ir la hora, y algo de espacio abajo. Un cielo despejado, una playa o un campo son ideales para eso, porque tienen zonas tranquilas y sin detalles.

Composición tranquila

Busca imágenes limpias. Un motivo principal claro y un fondo sencillo funcionan mejor que una escena llena de detalles. Si hay demasiados elementos, los iconos se pierden y la pantalla parece desordenada. Los colores suaves suelen ir mejor que los muy intensos, aunque una imagen vibrante también puede ser divertida. Prueba varias y decide cuál te resulta más agradable de mirar cada día.

Haz varias fotos del mismo lugar, moviendo un poco el móvil a izquierda y derecha, arriba y abajo. Cuando llegues a casa, colócalas como fondo y mira cómo se ven con los iconos. Es posible que una foto que te parecía perfecta quede recargada, y otra más sencilla quede mucho mejor. Si el sistema lo permite, puedes recortar y mover la imagen para ajustar el encuadre.

Evita las fotos con personas que no conoces o que no quieren aparecer. Para el fondo de pantalla, lo mejor son tus propios rincones, tus plantas, tu familia con permiso y tus paseos. Cambia la imagen al ritmo de las estaciones o de tu ánimo, y guarda las antiguas en un álbum. Cada fondo será entonces una pequeña historia que puedes repasar cuando quieras.